FMI/BM/GATT son máquinas de fabricar permanente, soez, insolente y sistemáticamente mentiras y de falsificación deliberada de la realidad. De ocultación deliberada de los datos pertinentes. Un botón de muestra: se publica en Washington un informe del Banco Mundial cuyo título es "China Transport Sector Study". En él no aparecía ni una sola vez la palabra BICICLETA. La soez forma de mentir que ello implica se entiende bien si uno sabe que hoy en China las bicicletas ganan en número a los automóviles en la proporción de doscientas (200) a uno (1). O si uno sabe que en 1987 se vendieron en China treinta y cinco millones de bicicletas, lo cual supuso más que el número de automóviles vendidos ese año en todo el mundo.
Otro botón de muestra. El Informe sobre el Desarrollo Mundial 1992 del Banco Mundial reconoce en una frase perdida en el interior de una "nota técnica" a un cuadro, de esas que sólo leemos los especialistas o los enemigos del Banco Mundial que:
"Aproximadamente 60 países de ingreso bajo y mediano han experimentado un descenso del PNB per cápita real en precios constantes en el decenio de 1980." (página 203)
Ahora bien el Banco Mundial publica en su informe nada menos que trescientas cinco (305) columnas de datos diferentes en los treinta y tres (33) cuadros estadísticos de indicadores del desarrollo mundial. Pero, de forma sin duda "habilidosa", NO HA PODIDO dedicar ninguna de esas trescientas cinco columnas a presentar el dato de la tasa media de crecimiento real anual del PNB per cápita para el período 1980-1990. Sí publica esa tasa para el período 1965-1990 que ciertamente engloba al subperíodo 1980-1990. Pero que enmascara su caída por el generalizado aumento en el subperíodo más largo de 1965-1980.
Esa omisión es tanto más peculiar cuanto que el Banco Mundial sí que dedica una columna a presentar para ese subperíodo 1980-1990 la tasa media de crecimiento real anual del PIB. Pero del PIB global. En la que incluso hay hasta 9 de esos países con tasas negativas, con disminución. El truco está en que al no presentar el PIB (o el PNB) per cápita se disimula que crecimientos reales del PIB global pueden enmascarar empobrecimientos reales de la población, disminuciones del PIB per cápita producidas al haber aumentado más la población de lo que lo ha hecho el PIB global.
De forma que el Banco Mundial sí nos dice (repito que en una frase perdida en el interior de una "nota técnica" al cuadro, de esas que sólo leen los especialistas o quienes como yo somos enemigos a muerte del Banco Mundial) que ha habido 60 países con disminución real de su PNB per cápita en los años ochenta pero no nos deja enterarnos por su informe ni por sus cuadros de cuáles han sido ni de cuántas personas viven en ellos. ¿Son listos y habilidosos o no lo son?. ¿Son embusteros patológicos, funcionales, obligados, o no lo son?
La "letalísima trinidad" miente de forma aún más peligrosa. A través del uso falsificador del lenguaje. Y eso es más peligroso porque es el lenguaje el que vehicula la información, la configura y la constriñe. Voy a dar ahora un ejemplo que demuestra eso: ¿cuánta gente no dice "menos mal que Fulano (y donde yo digo Fulano la gente dice el nombre de un empresario o de una empresa) me ha dado trabajo"?
Estoy seguro de que esa frase la ha oído miles de veces el lector. En Alemania el truco ideológico, la trampa lingüístico-embustera que hay detrás de esa frase, ha tenido un éxito aún más rotundo y definitivo. En Alemania han llegado al punto de que para decir patrono o empresario dicen el que da trabajo (Arbeitsgeber) y para decir obrero o trabajador dicen el que recibe trabajo (Arbeitsnehmer).
Recordemos otra vez que en el capitalismo las cosas parecen ser lo que no son. Porque ningún empresario capitalista, ninguna empresa capitalista, da trabajo. Loo que hace es, precisamente al revés, robar trabajo. Lo que realmente hace todo empresario capitalista es pagar sólo una parte del trabajo que obliga a hacer para él al trabajador. Y quedarse sin embargo con el fruto de todo el trabajo. Así consigue que el trabajador le ayude a enriquecerse con una parte del fruto del trabajo que realiza. Con el fruto de la parte de su trabajo que no le paga. Con el fruto de la parte de su trabajo que le roba. Es decir, con la plusvalía que le arrebata.
El sistema capitalista refuerza su opacidad (característica y diferencial respecto de otros sistema históricos) usando trampas lingüísticas, dando nombres engañosos a las cosas, a las personas o a las situaciones. Esos nombres engañosos mienten, desorientan, disimulan la realidad de las cosas, la disfrazan, consiguen que las cosas parezcan ser lo que no son. Es así como el empresario aparece como el que da trabajo precisamente cuando lo que hace es robar trabajo.
La "letalísima trinidad", como todo organismo capitalista que se precie, hace eso siempre. Pero hace además una falsificación lingüística específica. Llamar NORTE a los países enriquecidos y SUR a los países empobrecidos es otro ejemplo clamoroso del uso de ese método de la trampa lingüística. Que, además, es la más reciente versión de una serie de sucesivas trampas lingüísticas destinadas a ocultar la realidad de los efectos del capitalismo.
En efecto. Hace unos años la trampa funcionaba llamando desarrollados a los países enriquecidos por el capitalismo y subdesarrollados a los países empobrecidos por el capitalismo. Esas denominaciones reflejaban la mentirosa explicación de la riqueza de los Estados enriquecidos por el capitalismo como resultado de que sus virtudes y capacidades les habían permitido ganar la carrera del desarrollo económico alcanzando la meta del consumo de masas. Mientras que la pobreza de los países empobrecidos por el capitalismo se nos mentía como el resultado de haberse quedado rezagados o retrasados en esa carrera, por culpa de su pereza, de sus incapacidades, de sus vicios o de los obstáculos y las rémoras que les suponían sus culturas o sus religiones. El profesor Rostow perfeccionó incluso la mentira señalando que había países que ni siquiera habían comenzado a correr en la carrera porque no habían tenido la suerte de poder cubrir la etapa previa, la de reunir los requisitos necesarios para el "despegue", para la "arrancada" que él llamaba take-off.
Esa versión se suavizó hipócritamente para esquivar la carga despectiva y peyorativa del término subdesarrollados. Substituyéndola por la expresión países en vías de desarrollo (que todavía se usa mucho) de forma análoga a como se ha substituido "ciego" por "invidente" o "subnormal" por "deficiente psíquico". Aún se suavizó y disimuló más esa versión cambiándola por otra, que mantenía el concepto (falso) de la carrera, pero usaba términos más neutrales, simplemente ordinales: Primer Mundo, Segundo Mundo, Tercer Mundo.
La última versión, repito, de esta serie de engaños lingüísticos es la que usa los términos NORTE y SUR. Jon Sobrino, ese jesuita vasco que tuvo la fortuna de salvarse de la matanza de sus compañeros perpetrada en la Universidad de San Salvador por los militares salvadoreños asesinos (entrenados y dirigidos por los yanquis que conocían el plan asesino), se niega a hablar de NORTE y SUR porque dice que esas palabras son demasiado débiles e inducen a error. Y en vez de decir SUR dice pueblos crucificados y en vez de decir NORTE dice crucificadores. Enfatizando que "en América Latina la gran estructura crucificadora de los pobres ha sido el capitalismo". Excuso decir que me consta que tiene toda la razón.
Habrá sin duda que seguir usando los engañosos términos de NORTE y SUR. Por razones de eficacia. Porque muchos de los datos que se recojan o reproduzcan de publicaciones o estudios sobre las situaciones de necesidad y de pobreza usan esa terminología y en ocasiones será más fácil encajarlos tal cual que volver a redactarlos. Pero hay que procurar que ese uso sea el mínimo y cuando se haga habrá que recordar al lector o al oyente que esos términos son engañosos. Que disimulan y disfrazan la realidad. Que empujan a hacerse con una falsa comprensión de la realidad.
Y habrá que hacer más. Habrá que reflexionar y estudiar para PROFUNDIZAR EN NUESTRA COMPRENSION DE LA EFICACIA DE LA ALIENACION EN EL CAPITALISMO DECADENTE QUE PADECEMOS. Y aplicarnos el cuento cada vez que hablemos o leamos o escribamos algo.
Ojalá que estas páginas sirvan para excitar a hacer eso y a mejorar así la lucha que todos los pueblos de la Tierra estamos forzados a librar contra esos canallas, contra esa letalísima trinidad que componen FMI, BM y GATT. ¡Malditos sean!.